Bolivia enfrenta una disminución crítica en sus reservas de gas natural, según informó el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca.
El ejecutivo adelantó que la nueva certificación de reservas, que será presentada próximamente en conjunto con el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, confirmará una realidad “muy preocupante” para el país en cuanto a los niveles de gas disponibles.
Este escenario representa un contraste marcado con el objetivo que el Estado boliviano se trazó el 22 de julio de 2015, durante el V Congreso Internacional de Petróleo y Gas.
En aquel evento, el entonces ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, afirmó que el país tenía la meta de convertirse en el “corazón energético de Sudamérica”.
No obstante, los datos actuales y las evaluaciones técnicas indican que el país no alcanzó ese objetivo y, por el contrario, atraviesa dificultades para cumplir con la demanda interna y externa.
El analista Fernando Rodríguez, en entrevista con dicho medio, explicó que los gobiernos anteriores mantuvieron la idea de que los recursos naturales eran inagotables, lo que desincentivó la inversión en exploraciones.
Rodríguez detalló que, desde el año 2014, el país dejó de cumplir plenamente con los volúmenes de gas comprometidos con Argentina y Brasil. Además, mencionó que, a pesar de la caída en la producción, el Gobierno siguió firmando contratos de exportación.
Por su parte, el experto José Padilla señaló a Visión 360 que el proceso de nacionalización, iniciado en mayo de 2006, terminó alejando a la inversión privada.
Padilla identificó tres factores clave que explican la crisis actual: la falta de incentivos para las empresas, la pérdida de profesionales calificados que emigraron a países como Perú y Argentina, y la falta de éxito en los estudios sísmicos y en la perforación de nuevos pozos petroleros, incluyendo aquellos realizados por empresas chinas que no resultaron eficientes.
Para entender la dimensión del mercado, el analista Fernando Rodríguez proporcionó cifras comparativas. Mientras Bolivia producía el equivalente a unos 200.000 barriles diarios de petróleo en poder calorífico de gas, otros países de la región mantienen niveles mucho más elevados: Brasil produce entre 3.600.000 y 3.800.000 barriles diarios; Argentina alcanza los 800.000 barriles gracias al desarrollo de Vaca Muerta; y otros países como Ecuador o Venezuela también reportan cifras superiores.
Estas estadísticas demuestran que, aunque Bolivia fue un operador importante para sus vecinos, nunca tuvo la magnitud de los grandes productores sudamericanos.
La presentación de la nueva certificación de reservas es esperada como el documento que detallará oficialmente el alcance del agotamiento de los pozos.


