Un sismo de magnitud 7,2 sacudió este jueves el sur de Perú, según informó el Instituto Geofísico de Perú (IGP), y se sintió a cientos de kilómetros de su epicentro, desde las ciudades andinas hasta la costa.
El movimiento ocurrió a las 13.00 horas y tuvo su origen 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia ayacuchana de Parinacochas, a una profundidad de 108 kilómetros.
Hasta ahora las autoridades no han reportado víctimas ni daños graves, aunque en Ayacucho se informa de desprendimientos de rocas y posibles afectaciones en algunas viviendas.
La magnitud del reporte convirtió rápidamente el sismo en motivo de alarma. El IGP registró una intensidad de 3-4 en Coracora, una ciudad ubicada a unos 650 kilómetros al sur de Lima. Los terremotos que se producen a profundidades intermedias pueden propagar sus ondas sobre territorios extensos, aunque su impacto en un punto concreto no necesariamente sea tan destructivo como el de un evento superficial.
Esta vez, el movimiento alcanzó Ayacucho, Cusco, Arequipa, Ica y otras regiones, y llegó a sentirse de forma leve incluso en algunas zonas de Lima.
El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional informó que el sismo fue percibido entre “moderado y fuerte” en varios departamentos y que mantenía el monitoreo en las zonas vulnerables. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del IGP, señaló que no se había registrado “nada crítico”, mientras continuaba la evaluación de posibles daños.
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina ha descartado en un informe de última hora que el movimiento telúrico vaya a provocar un tsunami.
El alcalde provincial de Parinacochas, Yony Reyes, descartó hasta el momento daños personales o materiales de consideración tras el sismo.
Aunque se encuentra en Lima, explicó que mantiene comunicación con las autoridades de los distritos de la provincia y que los primeros reportes no registran incidentes en colegios, establecimientos de salud ni viviendas. El monitoreo continúa ante la posibilidad de que se conozcan nuevas afectaciones en las zonas más alejadas.
Según Defensa Civil, el distrito de Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, Ayacucho, reportó daños en viviendas y afectó a 18 centros poblados. Hasta el momento se contabilizan diez réplicas de muy pequeña magnitud.
El temblor encuentra a los peruanos especialmente sensibles a cualquier movimiento de la tierra. Apenas el miércoles, un sismo de magnitud 4,8 despertó a Lima a las 5.28 de la mañana.
Su epicentro estuvo en el mar, 42 kilómetros al suroeste de Lurín, y también provocó inquietud, aunque no dejó daños.
A ese episodio se suma el impacto de los terremotos que han golpeado otros países de la región: Colombia sufrió el 10 de agosto un terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado más de 300 muertos, mientras Venezuela todavía carga con las consecuencias de los devastadores sismos ocurridos en junio.


