El alcalde de Cochabamba Manfred Reyes Villa expresó su preocupación por la falta de coherencia en la política económica del Gobierno y advirtió que la escasez de diésel puede paralizar al sector productivo y afectar incluso el funcionamiento de los gobiernos municipales.
Reyes Villa, planteó la necesidad de revisar el decreto que elevó el precio del diésel hasta 18 bolivianos por litro, con el propósito de evitar una mayor conflictividad política y social y reducir las distorsiones que ya se registran en la economía nacional.
La autoridad municipal manifestó su preocupación por la situación que atraviesa Bolivia, particularmente por la falta de diésel, un combustible indispensable para el transporte, la producción agropecuaria, la industria, el comercio y la ejecución de obras públicas.
En los últimos días, diferentes sectores protagonizaron movilizaciones y protestas en varias regiones del país.
Mientras algunos reclaman una distribución regular del combustible, otros demandan directamente la eliminación o revisión de la medida que incrementó el precio del diésel.
“Tenemos que buscar soluciones antes de que la situación se convierta en un conflicto mayor”, sería el sentido de la posición expresada por Reyes Villa, quien considera necesario que el Gobierno adopte medidas que permitan garantizar el abastecimiento y recuperar la confianza de los sectores productivos.
La escasez está provocando largas filas en los surtidores, donde transportistas y usuarios deben esperar durante horas para conseguir combustible.
La situación también habría generado un mercado paralelo en el que el litro de diésel llega a comercializarse entre 25 y 30 bolivianos, según denuncias y reportes conocidos en los últimos días.
El problema no se limita al transporte. La falta de combustible amenaza con afectar las actividades agrícolas, industriales y comerciales, además de la ejecución de proyectos y servicios públicos.
En el caso de Cochabamba, el propio Gobierno Municipal podría enfrentar dificultades para mantener con normalidad determinadas operaciones que requieren diésel.
PREOCUPACIÓN POR LA POLÍTICA ECONÓMICA
Reyes Villa exteriorizó también su preocupación por lo que considera una falta de coherencia en la política económica nacional. A su criterio, cualquier medida destinada a corregir las finanzas públicas debe tomar en cuenta su impacto sobre la producción, el empleo, el transporte y el costo de vida de las familias bolivianas.
La preocupación aumenta porque el incremento del combustible puede trasladarse progresivamente a los precios de los productos y servicios, generando nuevas presiones inflacionarias y afectando principalmente a los sectores de menores ingresos.
En este escenario, la revisión del decreto se plantea como una alternativa para abrir un espacio de diálogo entre el Gobierno, los gobiernos subnacionales, los sectores productivos, transportistas y organizaciones sociales.
SE ANUNCIA ANÁLISIS POLÍTICO DE LA CRISIS
Ante la magnitud de la situación, se prevé además una reunión de líderes políticos destinada a analizar la coyuntura nacional y buscar propuestas frente a la crisis económica, política y social.
El encuentro podría convertirse en un espacio para evaluar medidas urgentes frente a la escasez de combustible, la inflación, la falta de liquidez y las dificultades que enfrentan los sectores productivos.
La posición de Reyes Villa apunta, en ese sentido, a evitar que una crisis económica termine transformándose en una crisis política y social de mayores dimensiones.
Bolivia enfrenta así un momento delicado en el que la disponibilidad de diésel se ha convertido no solamente en un problema de abastecimiento, sino en un factor que puede comprometer la producción, el transporte, el empleo y el funcionamiento de las instituciones públicas.


