En una escalada significativa durante el sexto mes de conflicto, Estados Unidos confirmó este martes la destrucción de cinco buques petroleros vinculados a Irán, como respuesta directa a los ataques con misiles balísticos lanzados en las 48 horas previas por la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra una embarcación de guerra estadounidense.
De acuerdo con la información difundida por el Comando Central en su cuenta oficial de X, las ofensivas militares alcanzaron las cinco naves cerca del Estrecho de Ormuz.
Previamente, la agencia iraní Tasnim, ligada al CGRI, reportó una de las agresiones en Jarg sin registrar heridos, mientras que la radiotelevisión estatal IRIB informó sobre un segundo barco atacado más al sur, en el puerto de Jask, también con saldo blanco.
Tras los hechos, la Guardia Revolucionaria de Irán emitió una severa advertencia al señalar que los petroleros de Kuwait y Baréin se convertirán en blancos militares, exigiendo a sus tripulaciones abandonar de inmediato los puertos de ambos países, a los que acusó de complicidad con Washington.
En paralelo a las acciones en el terreno, Estados Unidos elevó este martes la presión económica e institucional al sancionar a 36 entidades e individuos vinculados al sector aeronáutico iraní.
Las medidas punitivas apuntan directamente a 27 aerolíneas comerciales que continúan operando en la nación persa, a los colaboradores de Mahan Air —la principal aerolínea privada del país— y a diversos canales financieros y de suministro para dicha industria.


