QUILLACOLLO, 10 de septiembre de 2026.– Quillacollo conmemora este 10 de septiembre sus 121 años de creación en medio de una situación política y social marcada por cuestionamientos a la gestión municipal, demandas ciudadanas por obras de impacto y la expectativa de que las autoridades locales y nacionales puedan establecer una agenda concreta para recuperar el desarrollo de esta estratégica región de Cochabamba.
Durante la Sesión de Honor por el aniversario, fuentes que participaron de los actos señalaron que el alcalde de Quillacollo, Luis Santa Cruz Torrico, y el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, habrían protagonizado un acercamiento político que incluso habría quedado reflejado en un brindis compartido durante el encuentro.
Las mismas fuentes sostienen que el gesto podría ser la antesala de un entendimiento político entre ambas autoridades.
Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación pública e independiente que permita afirmar que se haya suscrito o acordado formalmente un pacto político. El eventual acuerdo deberá ser esclarecido por sus protagonistas.
La presencia y acercamiento entre autoridades adquieren particular relevancia en una ciudad que atraviesa una etapa de fuertes demandas por inversión pública, planificación urbana, infraestructura, servicios y proyectos capaces de acompañar el acelerado crecimiento de su población.
UNA CIUDAD QUE RECLAMA DESARROLLO
Quillacollo dejó hace mucho tiempo de ser una población periférica para convertirse en uno de los principales centros urbanos del departamento de Cochabamba.
El Censo 2024 registró 166.741 habitantes en el municipio, evidenciando un crecimiento demográfico sostenido durante las últimas décadas.
Ese crecimiento, sin embargo, plantea enormes desafíos. La expansión urbana, las necesidades de infraestructura, el transporte, los servicios básicos, la seguridad, el ordenamiento territorial y la generación de oportunidades económicas exigen una planificación de largo plazo.
En ese contexto, los cuestionamientos recientes apuntan a la falta de proyectos estructurales y a la necesidad de que la administración municipal transforme los compromisos políticos en obras verificables.
Un reporte publicado esta semana recogió las críticas del exalcalde Eduardo Mérida, quien cuestionó a la actual administración por la falta de planificación urbana y rural y por la ausencia de obras de impacto social y metropolitano.
Se trata de una opinión política y no de una evaluación institucional independiente, pero refleja parte del debate público instalado en Quillacollo.
UNA HISTORIA QUE VIENE DE MUCHO ANTES DE 1905
La importancia de Quillacollo no comenzó con su creación administrativa. Sus raíces históricas se remontan a épocas precoloniales y a la presencia de pueblos andinos que habitaron el valle cochabambino. Investigaciones históricas sitúan sus antecedentes en períodos anteriores a la colonia y relacionan la región con antiguos asentamientos aymaras y quechuas.
Durante la época colonial también adquirió importancia como asentamiento del valle. Documentación histórica citada por medios regionales registra una fundación de la villa de Quillacollo en 1593, vinculada a Joan de Soliz y Francisco de Moya.
Pero fue el 14 de septiembre de 1905 cuando se produjo uno de los hitos fundamentales de su historia institucional.
Mediante ley promulgada durante el gobierno de Ismael Montes, la antigua provincia de Tapacarí fue dividida y se creó la provincia de Quillacollo, estableciendo a la ciudad de Quillacollo como capital. La norma contemplaba inicialmente varias secciones y cantones dentro de la nueva provincia.
La gestión para conseguir esta creación provincial estuvo vinculada a los diputados Francisco Anaya Escobar y Constantino Morales Arze, quienes impulsaron el proceso político y legislativo que culminó con la promulgación de la ley.

