La Paz, Bolivia. El líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, confirmó la ruptura de su alianza política con el gobierno del presidente Rodrigo Paz y lanzó duras críticas a la gestión gubernamental, al considerar que no existe voluntad política para enfrentar la corrupción ni la crisis económica que atraviesa el país.
Durante sus declaraciones, Doria Medina expresó su frustración por la forma en que el Ejecutivo conduce la administración del Estado y cuestionó la ausencia de decisiones oportunas para responder a los problemas más urgentes.
“Es el colmo. No tienen un sentido de urgencia, empezando por el presidente. Tienen un ritmo de trabajo que no ve que hay que avanzar en ciertos temas”, manifestó el dirigente político.
El empresario y líder opositor sostuvo que la corrupción continúa afectando la institucionalidad del Estado y que, pese a los compromisos asumidos al inicio de la gestión, no se han impulsado reformas ni acciones contundentes para transparentar la administración pública y sancionar a los responsables de hechos irregulares.
Asimismo, señaló que Bolivia enfrenta una compleja coyuntura económica caracterizada por la disminución de reservas internacionales, dificultades para acceder a divisas, incremento del costo de vida y una creciente incertidumbre para la inversión privada y la generación de empleo. En ese contexto, afirmó que el Gobierno no ha respondido con la rapidez ni la eficacia que demanda la situación.
La decisión de Unidad Nacional de abandonar la alianza con el oficialismo representa un cambio importante en el escenario político nacional, al evidenciar diferencias profundas sobre la conducción del Gobierno y las prioridades de la agenda pública.
Analistas consideran que esta ruptura podría reconfigurar las alianzas de cara a los próximos debates legislativos y a futuros procesos electorales.
En el ámbito político, las declaraciones de Doria Medina reflejan el aumento de las tensiones entre sectores que inicialmente respaldaron al Gobierno y que ahora exigen mayores resultados en materia de transparencia, fortalecimiento institucional y reactivación económica.
Hasta el momento, el Gobierno no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones del líder de Unidad Nacional. Sin embargo, se espera que en las próximas horas autoridades del Ejecutivo se pronuncien sobre las críticas y la decisión de poner fin a la alianza política.
La ruptura ocurre en un contexto de creciente debate sobre la situación económica del país, el funcionamiento de las instituciones públicas y las demandas ciudadanas por una gestión más eficiente, transparente y orientada a resolver los principales problemas nacionales.


