La Iglesia de San Bartolomé de Arani es uno de los monumentos coloniales más importantes del departamento de Cochabamba, Bolivia. Ubicada en la plaza principal de la población de Arani, a unos 60 kilómetros de la capital departamental, esta edificación destaca por su inmenso valor histórico, arquitectónico y religioso.
Su construcción inicial comenzó alrededor de 1610, a cargo del arquitecto Lucas Cabral. Fue diseñada bajo la influencia del obispo agustino Fray Bernardino de Cárdenas.
Durante el siglo XVII llegó a funcionar temporalmente como la sede o catedral del Obispado de Santa Cruz de la Sierra.
Fue declarada Monumento Nacional y Patrimonio Colonial de Cochabamba en 1945. Además, cuenta con el resguardo internacional del Emblema Azul de la Unesco por su alto valor patrimonial.
Presenta una arquitectura que combina influencias del renacentismo con detalles del barroco plateresco y romano. Posee una sola torre exenta (separada del cuerpo central) y una gran cúpula decorada con cerámicas brillantes en el exterior.
Resguarda retablos antiguos tallados minuciosamente en madera de cedro y valiosas pinturas coloniales de los siglos XVII y XVIII. Cuenta también con un museo de arte religioso.
EL SANTUARIO DE LA VIRGEN LA BELLA
El templo es ampliamente conocido por ser el santuario de la Virgen La Bella, una de las advocaciones marianas más antiguas y veneradas del Valle Alto boliviano.
La tradición local cuenta que la Virgen La Bella de Arani y la Virgen del Amparo de Sacaba son «hermanas», surgidas de una piedra que fue partida a la mitad por el impacto de un rayo.
Cada año, entre el 23 y el 25 de agosto, el templo se convierte en el epicentro de la festividad más grande de la región. Miles de devotos asisten para presenciar las misas, procesiones y la masiva entrada folclórica en honor a la Virgen.


