Por instrucción del Presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda inició un inventario detallado de infraestructuras denominadas “elefantes blancos”, construidas durante la gestión de Evo Morales.
El ministro de esta cartera, Mauricio Zamora, confirmó que el objetivo es realizar un estudio individual de estas obras para determinar una función útil que beneficie directamente a la población boliviana.
Como parte de este nuevo ciclo de fiscalización, el ministro Zamora, junto a varios parlamentarios, inspeccionó las instalaciones del Parlamento de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en San Benito, Cochabamba.
Lamentó que la vieja política y sus 20 años de carga ideológica perjudicaron gravemente al país.
Los recursos públicos que debían mejorar la salud, educación, carreteras y servicios básicos de los bolivianos se “malgastaron en lujos ideológicos, como un parlamento internacional que nunca funcionó”.
La autoridad estatal calificó la situación actual de los predios como alarmante debido al abandono y al evidente daño económico provocado al país.
Esta megaobra internacional, que demandó un gasto superior a 430 millones de bolivianos, nunca cumplió sus funciones institucionales, según el Gobierno. Zamora lamentó que los recursos públicos destinados a salud, educación y carreteras se hayan malgastado en lo que denominó “lujos ideológicos”.
Zamora anunció que se identificarán a los responsables por el presunto daño económico al Estado, asegurando que “caerá todo el peso de la ley”.
El Gobierno, por encargo del Presidente Rodrigo Paz, evaluará alternativas para recuperar el inmueble y darle un uso en beneficio de la población, previo a trabajos de mantenimiento.
La infraestructura en cuestión fue entregada por el expresidente Evo Morales el 12 de septiembre de 2018. Según el informe de gestión de 2017 del Ministerio de Obras Públicas, la construcción tuvo un costo de 62,2 millones de dólares.
El proyecto tiene tres componentes: el edificio de plenarias, el centro de convenciones y una zona urbana, todo en una red de pavimento de 8,4 kilómetros de extensión.
El Parlamento Sudamericano fue constituido en 2008; la Unasur también designó a Cochabamba como su sede. El costo conjunto pagado por el Estado por la construcción de estas infraestructuras sobrepasó la suma de 18 mil millones de bolivianos, según medios de comunicación.
El ministro Zamora expresó: “Vamos a ir haciendo todas las inspecciones, vamos a ir recopilando toda la información y vamos a ir mostrando porque la población tiene que saber de esto.
Entonces, mi papel es que vamos a hacer un inventario de todos los elefantes blancos”. Además, enfatizó que la línea del Gobierno actual no solo consiste en visibilizar el problema, sino en encontrar soluciones técnicas para darles uso. Asimismo, la autoridad advirtió que continuará recorriendo personalmente otras edificaciones similares en el país.


