LA PAZ, BOLIVIA – Un grave escándalo de corrupción sacude los cimientos de la Policía Boliviana tras la filtración de un audio atribuido al actual comandante general, el Gral. Mirko Sokol.
En el registro, la máxima autoridad policial devela la existencia de una millonaria recaudación clandestina destinada a forzar su destitución y negociar de forma irregular su sucesión en el cargo.
De acuerdo con las declaraciones contenidas en el material de audio, un grupo integrado por entre seis y ocho oficiales con el grado de mayor recolectó de manera ilícita la suma de 2 millones de dólares.
Este dinero en efectivo habría sido entregado a un coronel con la instrucción de «tocar puertas» ante el Ministerio de Gobierno, encabezado por Antonio Oviedo, y el Órgano Ejecutivo para direccionar la futura designación del mando policial.
El audio filtrado expone además un esquema de recaudación interna donde se afirma que la Comandancia General de la Policía llega a mover cerca de 5 millones de dólares anuales a través del cobro irregular por cambios de destino de los uniformados.
El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, calificó el suceso como un golpe directo a la dignidad institucional y formalizó una denuncia penal contra el general Sokol ante el Ministerio Público por los delitos de concusión, cohecho activo y omisión de denuncia, argumentando que el comandante prefirió filtrar el material en lugar de procesar legalmente a los implicados.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz, Jorge Santiesteban, catalogó el hecho como un escenario «temerario» que amerita una remoción general o procesos disciplinarios severos según se confirmen las grabaciones.
Desde el Palacio de Gobierno, el vocero presidencial José Luis Gálvez anunció que el Órgano Ejecutivo mantendrá una posición estricta e iniciará una investigación exhaustiva, dejando los informes puntuales en manos del ministro Oviedo.
Hasta el momento, ni el Comando General de la Policía ni el Gral. Mirko Sokol han emitido comunicados oficiales para certificar o desmentir el contenido de las grabaciones. El caso permanece bajo la mirada pública activa en espera de las pericias fiscales correspondientes.


